El español es el idioma más feliz del mundo

Una de las capacidades que diferencian a los humanos del resto de seres vivos es el habla. El idioma es la mayor tecnología social desarrollada por el hombre, capaz de reflejar en la mente el contenido de historias que elaboramos y contamos. Es cierto que no existe una lengua universal único, pero gracias a ello somos capaces de comunicarnos y de compartir emociones. Lo cual lleva a pensar que hay idiomas más positivos que otros. De hecho, durante mucho tiempo, uno de los temas que ha creado mayor polémica es el efecto que los idiomas tienen en la configuración de nuestra forma de pensar.

La Hipótesis Pollyanna

En 1969, Bocuhes y Osgood, picólogos de la Universidad de Illinois, plantearon al hipótesis de que existe un sesgo hacia la positividad en la comunicación humana. Comenzaron a estudiar la manera  en que personas de distintas culturas utilizaban el idioma, llegando a la conclusión de que, independientemente de la cultura,  las personas tienden a utilizar más palabras positivas que negativas. Este estudio fue bautizado como la “hipótesis Pollyanna”, pero a lo largo de los años ha sido puesto muy en duda por el volumen de personas que estaban implicadas en la investigación.

¿Cómo se ha determinado cuál es el idioma más feliz del mundo?

Cinco décadas más tarde, un estudio llevado a cabo por la por científicos de Estados Unidos y Australia han podido confirmar esta hipótesis: los idiomas nos innatamente positivos. Un trabajo que ha sido publiCado en la revista PNAS

Para la investigación se han realizado análisis de 10 lenguas representativas de diferentes culturas de todo el planeta, basándose en 24 corpus de las 10.000 palabras más utilizadas. Los científicos han recurrido al “Laboratorio de Historia Computacional” de la Universidad de Vermont para procesar una impresionante cantidad de palabras extraídas de  libros de Google Books, medios de comunicación, Twitter, páginas web, subtítulos de la televisión y del cine, y letras de canciones. Los ordenadores utilizaron algoritmos para identificar las 10.000 palabras más usadas que más tarde fueron puntuadas por los nativos de cada idioma.

Entre las lenguas que se analizaron se encuentran el inglés, el español, el francés, el alemán, el portugués de Brasil, el coreano, el chino mandarín, el ruso, el indonesio y el árabe. El objetivo era averiguar el carácter positivo innato de los idiomas y encontrar la frecuencia de palabras positivas y negativas utilizadas por los diferentes hablantes.

Se pidió a un equipo de nativos que clasificaran las palabras en base a una escala, desde las más negativas y tristes a las más positivas y felices. Obteniendo una media de 50 clasificaciones por palabra. A pesar de que los encuestados suelen tener tendencia a puntuar al alza, se ha logrado obtener una muestra bastante significativa de cinco millones de puntuaciones.

Con estos datos se llevó a cabo una distribución de la imagen de felicidad por palabra para cada idioma. Se debía evaluar los sentimientos que generaban los diferentes términos. Y es que palabras que tienen el mismo significado en dos idiomas pueden presentar connotaciones positivas en una y negativas en otra.

Para que todos aquellos que lo deseen puedan acceder a la base de datos y poner a prueba el nivel de felicidad o tristeza de las palabras, el equipo de investigadores ha puestos toda la información a disposición del público en la web de la Universidad de Vermont.

El análisis de estas palabras refleja la existencia de una profunda huella de sociabilidad humana en el idioma. Las palabras poseen un sesgo hacia la positividad universal, independientemente de la frecuencia del uso de las palabras.

 A raíz de ello, se ha creado una lista en la que se ha establecido el orden de los idiomas más felices. ¿Y a que no adivinas qué idioma se encuentra liderando el ranking? El español. Y es que en todas las fuentes consultadas, se ha comprobado que las palabras felices priman sobre las tristes. Le siguen el inglés y el portugués. En el lado opuesto se encuentran, el coreano, el ruso y el chino mandarín. Siendo esta última la lengua que genera menos felicidad.

En cualquier caso, más allá de la competición de idiomas, los resultados revelan que el valor emocional de las palabras es muy similar en todos los idiomas y que en todas las lenguas analizadas, los hablantes utilizan más palabras felices que tristes. Por ejemplo, si comparamos las puntuaciones entre el inglés y el español, la palabra peor valorada por ambas lenguas es “muerte” y la que se valora más positivamente es “amor”.

Además, a través de este método, los científicos han desarrollado un hedonímetro, un sistema que puede determinar el grado de felicidad que contiene un texto escrito. El siguiente objetivo que se pretende lograr es aplicar este método en otros idiomas y en distintos grupos de población.

A pesar de todos los resultados del estudio llevado a cabo por la Universidad de Vermont, lo ciertos es que nos quedan muchas dudas en el aire. En Salminter nos encanta que el español sea considerado como el idioma más feliz, pero nos gustaría saber por qué. No obstante, tendremos que esperar a que se sigan analizando otros aspectos para dar respuesta a esta y a otros preguntas sobre el resto de idiomas.

Por otro lado, existen otras investigaciones que afirman que los hablantes de español son más cariñosos. A través de Twitter  se ha revelado que países como Argentina y República Dominicana se encuentran entre los 10 primeros países que más publicaciones han realizado con las palabra “te amo”, lo que convierte al español en una de las lenguas que más afecto demuestran en el mundo.

Además, un estudio llevado a cabo por la empresa de mensajería Víber, asegura que los usuarios de habla hispana que usan este servicio de mensajería son  los que más mensajes positivos, de amor con iconos alegre y tono jovial envían. Y curiosamente el chino vuelve a aparecer en el lado opuesto.

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