¿Cómo se crea una nueva palabra?

cómo se crea una nueva palabra

Cuando en el año 2016 Matteo, un niño italiano de 8 años, inventó la palabra “petaloso” para un trabajo del colegio, no sabía que tendría tanto éxito. El la usó para referirse a una flor que tenía muchos pétalos, combinando la palabra “pétalo” con la terminación “oso”, que significa “lleno de-“.

Aunque esta palabra no existe en el diccionario italiano de manera oficial, su invención logró extenderse como la pólvora tanto en los medios de comunicación como en las redes sociales. Tanto es así que incluso la Academia de la Crusca se está planteando incluirla en el diccionario.

Así es como se crea una nueva palabra. Pero lo cierto es que no es la única. Aunque muchas veces las inventamos sin ser conscientes de ello, existen procesos para formar una palabra nueva. Las palabras las van creando los propios hablantes al expresarse de manera espontánea, sencillamente porque necesitamos expresar un concepto y no encontramos la palabra adecuada. Cuando no tenemos una palabra para transmitir lo que queremos, lo explicamos o nos la inventamos.

cómo se crea una nueva palabra

No obstante, también podemos encontrar palabras que surgen con premeditación, como “ningunear”, que deriva de “ninguno” y que quiere decir no hacer caso o menospreciar a alguien. O la palabra “mileurista”, que usamos actualmente en nuestra vida cotidiana con bastante frecuencia para referirnos a aquellas personas que ganan 1.000 euros o menos, es decir, aquellas personas que tienen un sueldo muy bajo. La cuestión es que una vez una persona la usó en una entrevista y ya se quedó con nosotros para siempre.

Pero, ¿cualquier persona puede crear una nueva palabra? Sí, aunque no siempre tendrá éxito. Hay que tener en cuenta que todos los idiomas son organismos vivos y que van evolucionando con la introducción de nuevas palabras y la desaparición de otras. La realidad es que el diccionario no es un conjunto estricto y cerrado de palabras como muchos creen, sino que va creciendo conforme la población cambia su manera de expresarse.

Extranjerismos

Según los expertos, la mayor parte de las palabras nuevas que se incluyen en el español proceden de otras lenguas. Es lo que se conoce como “préstamo” o “extranjerismo”. Uno de los motivos más habituales es la necesidad de referirse a una persona, animal, cosa o concepto para que el que no tenemos una palabra en nuestro idioma. Es el caso de cóndor, tomate o piraña, que proceden de vocablos que usaban los indígenas americanos cuando los colonos españoles llegaron a sus tierras. De esta forma, se introdujeron en el español y posteriormente se difundieron al resto de lenguas del continente europeo.

Pero estos extranjerismos no siempre se respetan tal cual, sino que pueden adaptarse fonéticamente, como es el caso de fútbol o futbol, que en inglés se escribe como football, o pronunciarse según la escritura como túnel, del término inglés tunnel.

Calcos

Los calcos también se basan en los extranjerismos adoptados de otros idiomas. La diferencia es que la palabra se descompone y sus componentes de traducen. Por ejemplo, el inglés interview, se tradujo a entrevista. Aunque también sufrió un proceso de adaptación a interviú. Pero también ocurre en la palabra skyscraper, que en el español es rascacielos.

Raíces

También es habitual crear nuevas palabras tomando como base raíces latinas o griegas. Se trata de uno de los procedimientos más habituales que se usan en el mundo de la ciencia. De esta forma han surgido palabras como centígrado o clorofila.

Eponimia

La eponimia es un proceso por el que un nombre propio se asume como nombre común. Por ejemplo, llamamos “quevedos” a cierto tipo de lentes que usaba el escritor y político español Francisco de Quevedo. Y linchar viene del juez estadounidense del siglo XVIII, Charles Lynch, que lideró un tribunal irregular en Virginia para castigar a un grupo de fieles a la corona británica en la guerra de la independencia de Estados Unidos. Significa ejecutar a un reo o sospechosos sin proceso y de manera tumultuosa.

Derivación y composición

La derivación es un proceso por el cual se añaden sufijos o prefijos a una palabra. Por ejemplo, de paraguas a paragüero. En cambio, la composición es crear una nueva palabra combinando dos palabras independientes, como abrebotellas. Uno de los idiomas que resulta magnífico para crear palabras nuevas es el holandés, que llega a formar vocablos realmente impronunciables de esta manera, como Geneesmiddelenvergoedingssysteem que significa “sistema de seguro de productos medicinales”. Algo que no suele suceder en el español, donde las composiciones son mucho más humildes.

Siglas y acrónimos

Es uno de los fenómenos que más palabras ha introducido en el español en los últimos años. Es el caso de las palabras “sida” (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), “ovni” (objeto volador no identificado) y ofimática (de oficina e informática).

 

 

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